¿Qué desayuno es el peor para el intestino? Capuchino y croissant.

Poca proteína y demasiado azúcar. Bajo contenido en fibra, demasiadas calorías y poca sensación de saciedad.

Capuchino y cruasán servidos en una mesa de bar.

El desayuno favorito de los italianos, el clásico capuchino con croissant, sobre todo cuando van a la cafetería, es también el menos saludable. Es bajo en proteínas y alto en azúcar, grasas refinadas y lactosa. Esta combinación supone un riesgo importante al alterar la flora intestinal y ralentizar la digestión , lo que puede provocar hinchazón, inflamación y problemas de tránsito intestinal.

Las principales razones por las que el desayuno clásico de capuchino y croissant es perjudicial para los intestinos son las siguientes:

  • Bajo en proteínas. Si el desayuno consiste principalmente en leche y un cruasán, el contenido proteico es relativamente bajo. La proteína aumenta la sensación de saciedad y ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  • Demasiadas harinas y azúcares refinados. Un cruasán tradicional aporta muchos carbohidratos de rápida absorción. Esto puede provocar un aumento repentino del azúcar en sangre, seguido de una bajada brusca, dejándote con hambre a media mañana.
  • Grasas saturadas. Están presentes en altas concentraciones en la masa de los croissants y, al ralentizar el vaciamiento gástrico, pueden irritar las paredes intestinales y desencadenar mecanismos inflamatorios locales.
  • Lactosa y caseína. El capuchino contiene lactosa, que suele provocar fermentación anormal e hinchazón si se padece sensibilidad o intolerancia no diagnosticada. Además, la unión entre las proteínas de la leche y los taninos del café crea compuestos más difíciles de digerir para el estómago.
  • Fibra pobre. Le fibra Promueven la salud intestinal, nutren la microbiota y contribuyen a una digestión más regular. Un cruasán contiene muy pocos de ellos.
  • Relación calorías/saciedad desfavorable. Un desayuno con capuchino y cruasán puede aportar entre 300 y 500 kcal, pero te sacia durante menos tiempo que un desayuno con yogur, fruta y cereales integrales.

Un último inconveniente de desayunar capuchino y cruasán, cuando se convierte en un hábito, es que altera el crecimiento de las bacterias intestinales, dañando las condiciones básicas para el desarrollo de la microbiota. Los nutricionistas afirman que la microbiota debería ser tan diversa como un bosque ribereño; sin embargo, la combinación de azúcares refinados y grasas saturadas en el desayuno de capuchino y cruasán actúa como un monocultivo en nuestro intestino, reduciendo el crecimiento de las diferentes especies de microorganismos presentes en él.

Desayuno con yogur, avena, fruta fresca y pan integral.

Para promover una microbiota saludable, un desayuno podría incluir:

  • yogurt naturales o kéfir;
  • pan de avena o pan integral;
  • fruta fresca (por ejemplo, kiwi, bayas o manzana);
  • una pequeña cantidad de frutos secos o semillas.

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