Cómo viajar ligero

Una maleta no es un armario. Y para evitar sobrecargarla, hazla el día anterior y anota lo esencial. No te estreses por algo tan simple.

equipaje ligero y a escala

Preparar la maleta para un viaje puede ser motivo de ansiedad. Un error no solo implica olvidar algo, sino también viajar con medidas incorrectas y, por ejemplo, perderse todas las ventajas de viajar solo con equipaje de mano. En general, la clave es viajar siempre con equipaje ligero, cómodo y práctico. Así, tu viaje será más fácil, incluso en los imprevistos.

No te estreses

El estrés de hacer la maleta es una verdadera pérdida de tiempo y salud. Es totalmente infundado, ya que es algo sencillo que no requiere ningún esfuerzo especial. ¿Y qué problema hay si olvidamos algo? ¿No podemos permitirnos un cepillo de dientes o una camisa ? Lo importante es tener un objetivo claro: una maleta bien preparada, pero sobre todo, ligera.

El día antes

Nunca prepares tu equipaje a última hora. Empaca y cierra la maleta el día anterior para que sea mucho más difícil olvidar algo. Una buena regla general es anotar lo esencial por la mañana, antes de salir de casa, y luego empacar la maleta por la noche, al regresar. No te excedas con el aviso previo: algunas personas deshacen sus maletas incluso una semana antes de partir, un esfuerzo inútil.

La maleta no es un armario

Elige los artículos que lleves, junto con una muda de ropa, según la duración de tu viaje. No confundas tu maleta con un armario y procura que todo quepa en una bolsa de mano. También puedes planificar usar las prendas de forma rotativa durante tus vacaciones y, si viajas por mucho tiempo, puedes lavarlas en tu destino. En cuanto a los zapatos, un par es más que suficiente.

La visión general

Una vez que hayas terminado de empacar y elegido el lugar adecuado para cada cosa, antes de cerrar, revísalo todo rápidamente. Esto te ayudará a asegurarte de que todo esté en su lugar y de que no hayas olvidado nada. 

Una bolsa para ropa sucia

La ropa sucia abulta tu equipaje, así que para evitar este inconveniente, lleva una bolsa pequeña que solo uses para la ropa sucia. Como alternativa, tu maleta probablemente tenga un espacio que puedas dedicar a este fin.

Evite el servicio de lavandería del hotel

Muchos hoteles, sobre todo los de gama media y alta, ofrecen servicio de lavandería. Parece práctico, pero pronto descubrirás dos inconvenientes: es caro y la ropa suele lavarse a altas temperaturas y con un uso intensivo. Un buen hábito, que también puedes transmitir a tus hijos, es aprender a lavar la ropa interior cuando viajes, utilizando jabón de Marsella.

Contenedores para líquidos

Tenga cuidado con los envases de líquidos, incluido el perfume, si viaja en avión. Hay medidas estándar que debe seguir, algunas bastante restrictivas, y si las infringe, se verá obligado a facturar su equipaje. Esto supondrá un coste adicional significativo, ya que las aerolíneas han aprendido a aprovecharse de estos errores de los viajeros.

Sin comida

Otra cosa inútil: llenar la maleta de comida. ¡No vas a ningún sitio donde no puedas comprar! Y hay comida en todas partes, en aeropuertos y estaciones de tren, aunque sea bastante cara. 

Un suéter al alcance

Si viajas en verano, elige ropa ligera y cómoda. Un consejo: ten a mano un suéter por si el aire acondicionado calienta demasiado. Esto suele ocurrir en trenes y aviones.

Eventos inesperados con equipaje

Cualquier imprevisto forma parte del viaje. No lo dramatices demasiado. Y recuerda, viajar también sirve para esto: es una experiencia útil para resolver problemas en tiempo real. También es una buena lección para los niños si te acompañan de vacaciones. 

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