¿Qué beneficios tiene caminar en aguas marinas poco profundas?

Mejora la circulación. Fortalece piernas y glúteos. Entrena el equilibrio. La mejor técnica y precauciones a tomar.

Sylvain Cleymans ZsCCWdcQKic Unsplash escalado

Caminar en aguas poco profundas es un tratamiento natural que beneficia a toda la circulación. El contacto con el agua salada estimula el drenaje, combate la hinchazón y mejora el aspecto de los capilares. El agua debe llegar hasta los tobillos o las pantorrillas, y la caminata debe realizarse durante las horas más frescas del día y siempre con un sombrero. 

Beneficios

En 2024, la Universidad de Harvard elaboró ​​unas directrices para caminar sobre el agua, enumerando sus beneficios.

  •  Menor carga sobre las articulaciones: El empuje del agua soporta parte del peso corporal, lo que hace que el movimiento sea más suave para las rodillas, las caderas y los tobillos. 
  •  Fortalece piernas y glúteos: El agua ofrece resistencia a cada paso, por lo que los músculos trabajan más que al caminar normalmente por la playa. 
  • Estimula el sistema cardiovascular: Si caminas a paso ligero, puedes hacer un buen ejercicio. aerobio.
  • Aumenta el gasto energético: La resistencia del agua hace que caminar sea más difícil que caminar en tierra firme. 
  • Puede favorecer la relajación y el bienestar: El entorno acuático puede hacer que la actividad física sea más placentera y relajante. 
  • Equilibrio y estabilidad de los trenes: Hay que contrarrestar el movimiento del agua y mantener el equilibrio al caminar.
  • Resulta particularmente interesante para la movilidad: El agua permite movimientos más fluidos y de menor impacto. 

La altura correcta

La altura ideal del agua de mar depende del objetivo, pero si hablamos de caminar en el mar como ejercicio , una buena altura suele estar entre la rodilla y la cintura.

  • Tobillos: Muy fácil; prevalece el beneficio de caminar normalmente, con poca resistencia adicional.
  • Desde la mitad de la pantorrilla hasta la rodilla: Excelente opción para principiantes; aumenta la resistencia sin dificultar demasiado la marcha.
  • Desde la mitad del muslo hasta la cintura: más eficaz para entrenar piernas y glúteos, porque el agua ofrece mucha más resistencia y soporta mejor el peso.
  • Más allá de la vida: Se convierte en un ejercicio mucho más exigente; puede ser útil, pero ya no es un simple paseo.

Cuánto dura

Para un paseo por aguas marinas poco profundas , una buena duración media es de 20 a 30 minutos.

Indicativamente:

  • 10–15 minutos: Es un buen momento para empezar o si no estás acostumbrado a este tipo de ejercicio.
  • 20–30 minutos: duración ideal para obtener un buen efecto en las piernas, circulación y actividad cardiovascular.
  • 30–45 minutos: Útil si ya estás entrenado y puedes mantener una intensidad moderada.
  • Durante 45-60 minutos: No es necesariamente mejor; simplemente aumenta la fatiga, por lo que no es necesario hacerlo todos los días.

Si el agua te llega entre la pantorrilla y la rodilla , puedes caminar durante más tiempo. Si te llega hasta la mitad del muslo o cerca de la cintura , 20-30 minutos ya pueden ser un ejercicio bastante intenso.

Cómo caminar en aguas poco profundas

Caminar en aguas poco profundas no es difícil en absoluto, pero en comparación con tierra firme requiere una técnica diferente que implica la postura corporal, los pasos dados y los movimientos de los brazos.

  1. Entra en el agua hasta la mitad de la pantorrilla o hasta las rodillas. para comenzar.
  2. Mantén el busto erectoMirada al frente y hombros relajados.
  3. Tomar medidas un poco más corto más de lo normal.
  4. Coloca el primero tacón, luego pasa a la planta y la punta del pie.
  5. Empuja el agua hacia atrás bien Con el pie y la pierna: es esta resistencia la que hace que los músculos trabajen más.
  6. Mover el brazos naturalmente, como durante una caminata normal.
  7. Mantén un ritmo que te haga respirar más rápido, pero sin llegar a quedarte sin aliento.

Precauciones a tomar

Si decides dar un paseo por aguas poco profundas del mar, las precauciones más importantes son las siguientes:

  • Siempre revise el estado del mar antes de entrar: Evite aguas muy turbulentas, corrientes fuertes o condiciones desconocidas.
  • Tenga cuidado con el fondo marino: Los baches, las rocas, las piedras, las conchas y las algas pueden hacerte perder el equilibrio. Es mejor avanzar despacio, sobre todo durante los primeros minutos.
  • No te alejes demasiado de la orilla: Manténgase a una profundidad desde la que pueda regresar fácilmente a la orilla.
  • Evite caminar solo si el mar está agitado o si no está familiarizado con ese tramo de costa.
  • Protégete del sol: Protector solar resistente al agua, sombrero cuando sea posible e hidratación. Puedes quemarte con el sol incluso en el agua.
  • Presta atención a la temperatura: Si el agua está fría, comience gradualmente y deténgase si experimenta escalofríos, entumecimiento o molestias intensas.
  • Zapatos de playa usados si el fondo marino es rocoso o puede contener erizos de mar.
  • No fuerces el ritmo: Si siente dolor en las articulaciones, calambres, mareos, debilidad o dificultad respiratoria excesiva, salga del agua y descanse.
  • Por último, con las olas, nunca asuma que el agua es “poco profunda”: Un agujero o una ola pueden cambiar rápidamente la profundidad.

Incluso en aguas poco profundas, se aplica la regla fundamental: nunca hay que desafiar al mar. 

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