Incluso las aves sufren las consecuencias del humo de segunda mano.

Pueden acabar con problemas respiratorios e incluso con neumonía mortal.

Gareth Davies EGcfyDiUv58 Unsplash escalado

Incluso las aves pueden padecerlo. el tabaquismo pasivoy en muchos casos lo son incluso más sensibles que los humanos.

Todo depende de algunos factores muy específicos.

  • Sistema respiratorio eficiente pero delicadoLas aves tienen pulmones pequeños y sacos aéreos que se extienden por todo su cuerpo, lo que las hace muy sensibles a los contaminantes del aire.
  • Sus pulmones y sacos aéreos intercambian gases de forma continua y muy “directa”.Esto los expone en mayor medida a las sustancias tóxicas presentes en el aire.
  • Exposición continuaEl humo contiene más de 4.000 sustancias químicas, muchas de las cuales son cancerígenas.
  • La toxicidad de los residuos de humoLas partículas de nicotina y alquitrán se depositan en las plumas. Las aves ingieren estas sustancias tóxicas al acicalarse.

El humo del cigarrillo contiene miles de compuestos químicos (nicotina, monóxido de carbono, alquitrán y otros irritantes) que pueden causar:

  • irritación de las vías respiratorias
  • Dificultades para respirar (falta de aire, movimiento de la cola como si se bombeara al respirar).
  • reducción de la oxigenación sanguínea
  • mayor riesgo de infecciones
  • estrés y empeoramiento general de la salud
  • En los casos más graves, incluso la muerte prematura.

El riesgo es aún más real para mascotas como loros y canarios, ya que viven en ambientes cerrados donde el humo se acumula fácilmente.

En un documento muy detallado, elaborado por la FDA estadounidense (Administración de Alimentos y Medicamentos)La agencia federal estadounidense que regula los alimentos y los medicamentos tiene directrices muy específicas sobre el daño potencial del humo de segunda mano a las aves que viven en hogares donde los fumadores fuman con regularidad.  

Las aves son muy sensibles a la contaminación atmosférica, especialmente al humo del tabaco. Pueden desarrollar alteraciones respiratorias similares a las que se observan en niños expuestos al humo del tabaco. 

Las aves que viven en hogares donde fuman, inhalan humo de segunda mano. Y, al igual que los gatos, disfrutan acicalándose, o "desplumarse". Al hacerlo, ingieren partículas de humo residual que se depositan en sus plumas. Las aves también se exponen al humo residual al posarse en la ropa o las manos de sus dueños y absorber partículas dañinas a través de sus patas, o al acicalarse el pelaje de sus dueños e ingerir dichas partículas.

Las aves que viven con fumadores pueden desarrollar:

  • senos paranasales irritados
  • polmonita
  • alergias
  • cáncer de pulmón
  • arrancar las plumas
  • problema ocular
  • anomalías de la piel
  • problemas del corazón
  • problemas de fertilidad

Algunas de estas patologías, como polmonitaEl cáncer de pulmón y los problemas cardíacos pueden ser fatales. Otros, como las alergias y el arrancamiento de plumas, pueden ser difíciles de tratar si el ave no se retira de un ambiente contaminado por humo.

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