Sfogliatella se creó para evitar el desperdicio de sémola sobrante.

En el siglo XVII, en un convento de la costa amalfitana, las ahorrativas monjas, aprovechando las sobras, crearon uno de los postres más famosos de todos los tiempos.

Pastelería Sfogliatella Corazones Nápoles Regalo Dulces Sin Hogar

La sfogliatella es uno de los postres más famosos y codiciados de la repostería napolitana, pero pocos saben que sus orígenes se remontan a la antigua y sencilla cocina de las sobras y sus inventos, nacidos de la necesidad más que de la pasión culinaria. Es el siglo XVII, y en un convento de monjas de clausura, dedicado a Santa Rita, en Conca dei Marini, a la entrada de la costa amalfitana, un grupo de monjas reflexiona... Cómo no desperdiciar la sémola sobrante cocinada en leche.

Esta preparación era muy popular entre la clase trabajadora porque era económica, tenía un sabor excelente y se podía usar de muchas maneras. La sémola cocida en leche se convertía en una especie de crema espesa, endulzada con azúcar y servida como postre; o, una vez fría, se cortaba en trozos y se volvía a cocinar (al horno o frita) para hacer ñoquis dulces o salados. La sémola cocida en leche también era un plato típico para los bebés en la etapa de destete o durante la temporada de gripe, ya que aportaba pocos nutrientes y era fácil de digerir.

El único inconveniente de un producto tan rico y de alta calidad era el desperdicio al que estaba sometido: siempre sobraba mucho. Y así, las monjas de Conca dei Marini Decidieron mezclar la sémola sobrante cocida en leche con azúcar, ricotta y ralladura de naranja y limón. El resultado fue un postre sabroso y único, como nunca antes se había visto.

Transcurrieron unos dos siglos cuando el pastelero napolitano Pasquale Pintauro, en el siglo XIX, en circunstancias misteriosas (probablemente tenía una sobrina en el convento), llegó a poseer la receta de las monjas de Amalfi. Él la reelaboró ​​utilizando crema y cereza negra, y creó la sfogliatella comercial, en dos versiones: la de masa quebrada, más suave, y la rizada.Crujiente y con varias capas. Una pieza aún considerada muy apreciada y una de las más codiciadas de la repostería napolitana.

Lea también:

¿Quieres ver una selección de nuestras novedades?