La noticia no tuvo mucha repercusión, pero es crucial para nuestro futuro: algunos científicos, al estudiar el sistema de circulación oceánica (AMOC), están convencidos de que la crisis climática está alterando irreversiblemente la temperatura y la salinidad del agua de mar. Esto conlleva el riesgo del colapso del sistema, con consecuencias que ya sentimos hoy.
La AMOC (Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico) es un extenso sistema de corrientes oceánicas en el Atlántico, que también incluye la Corriente del Golfo. Transporta agua cálida hacia el norte en la superficie y agua fría hacia el sur en las profundidades, contribuyendo a regular el clima europeo y global.
Su posible “parada” o fuerte debilitamiento está principalmente relacionado con cambios en la densidad del agua de mar, que depende de la temperatura y la salinidad.
Las principales causas consideradas por los científicos son:
- Fusión acelerada del hielo
El deshielo de los casquetes polares de Groenlandia y el Ártico está liberando grandes cantidades de agua dulce en el Atlántico Norte.
El agua dulce es menos salada y, por lo tanto, menos densa: esto dificulta que el agua de la superficie se hunda en las profundidades del océano, que es el "motor" de la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC). - Calentamiento global
El aumento de la temperatura del océano provoca que el agua superficial sea más cálida y menos densa. Esto también dificulta el hundimiento de las masas de agua en el Atlántico Norte. - Cambios en las precipitaciones y los ríos
Una mayor cantidad de precipitaciones, un mayor deshielo del permafrost y un mayor aporte de agua de los grandes ríos podrían reducir aún más la salinidad en el Atlántico Norte. - Superar un “punto crítico”
Muchos modelos climáticos sugieren que la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC) podría presentar un comportamiento no lineal: más allá de cierto umbral de debilitamiento, el sistema podría colapsar rápidamente en lugar de desacelerarse gradualmente. Esto se conoce como un "punto de inflexión".
Los posibles efectos de una desaceleración brusca o un colapso incluirían:
- Enfriamiento marcado del noroeste de Europa;
- alteraciones en las precipitaciones tropicales y los monzones;
- aumento del nivel del mar a lo largo de la costa este de los Estados Unidos;
- impactos en los ecosistemas marinos y la agricultura;
- cambios en los fenómenos meteorológicos extremos.
El último estudio Residencia en observaciones oceánicas y modelos estadísticos avanzados sugirió que la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico podría ser más cerca de un umbral crítico más de lo que indicaban muchas simulaciones anteriores.
Lea también:
- ¿Qué podemos hacer cada día para combatir la crisis climática?
- Crisis climática: los efectos en la vida cotidiana
¿Quieres ver una selección de nuestras novedades?
- Suscríbete a nuestro Newsletter haciendo clic aquí;
- También estamos en noticias de Google, activa la estrella para agregarnos a tus fuentes favoritas;
- Síguenos en Facebook, Instagram e Pinterest.

