Cuánto ahorras con un coche eléctrico

Los costes de funcionamiento son aproximadamente un 53 por ciento inferiores a los de un coche diésel o de gasolina.

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Los coches eléctricos son sin duda ventajosos en términos de ahorro: suponen una reducción general de los costes, desde el combustible hasta el mantenimiento. Además, reducen las tasas de aparcamiento y la necesidad de entrar en zonas de tráfico restringido (ZTL) en los centros históricos de las ciudades.

Provisión

El primer ahorro se refiere al repostaje: aquí está la comparación con un consumo medio por cada 100 km:

  • Gas: 11–13,5 euros
  • Gasolina 6-6,5 euros
  • metano 5-5,5 euros
  • Diésel: 9-11 euros
  • Eléctrico (carga en casa): ~3,7–5,5 euros
  • Eléctrico (estaciones de carga públicas): ~7–9,5 euros

Exención del impuesto de timbre y otros beneficios.

Entre los factores que han empeorado la relación entre los coches y los consumidores a lo largo de los años se encuentran los crecientes problemas prácticos que enfrentamos a diario. Desde aparcamientos caros hasta el tráfico y el cierre de zonas urbanas enteras. El coche eléctrico soluciona todos estos problemas de una sola vez. El estacionamiento es gratuito en las zonas marcadas con rayas azules. El acceso a las zonas de tráfico restringido suele ser gratuito (aunque ahora existe una tendencia a cobrar también a los coches eléctricos). Y en los días en que la administración municipal prohíbe el tráfico, los propietarios de coches eléctricos pueden circular. Además, no hay que pagar impuesto de circulación y varias compañías ofrecen descuentos en pólizas específicas para propietarios de coches eléctricos.

Mantenimiento de maquinaria

Según Federcarrozzieri, la asociación de talleres de carrocería italianos, un coche eléctrico tiene unos costes de funcionamiento un 53 por ciento inferiores a los de un coche diésel o de gasolina.
La razón de esta marcada diferencia es simple: un coche eléctrico tiene muchas menos cosas que se puedan romper en comparación con un coche tradicional.
En particular:
  • El motor es más sencillo
  • No requiere el uso de aceite con filtros correspondientes.
  • La transmisión también es muy sencilla.
  • Los frenos duran mucho más.
La única excepción real, en términos de costes de mantenimiento, se refiere a la batería, que es muy cara y requiere una atención especial (en este caso puede durar fácilmente unos diez años).
A pesar del ahorro evidente a lo largo de su vida útil, los coches eléctricos aún sufren las desventajas de su elevado precio de venta y la dificultad para encontrarlos. Los países modelo en los que deberíamos fijarnos son: Japón donde un coche eléctrico de baja cilindrada cuesta alrededor de 6 euros. e China donde las baterías se recargan en 144 segundos.

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