Vaughn Smith habla 26 idiomas, pero se conforma con limpiar alfombras.

Un políglota que ostenta un récord Guinness y que también estudió en universidades estadounidenses. Pero nunca quiso cambiar de vida.

Vaughn Smith

Vaughn Smith tenía 46 años y trabajaba como limpiador de alfombras en Washington, D.C., EE. UU., cuando un profesor universitario descubrió por casualidad su talento, digno de un récord Guinness: el hombre hablaba con fluidez 26 idiomas y tenía conocimientos básicos de otros 36.

Su historia es aún más singular porque Vaughn no siguió una trayectoria académica . Es prácticamente autodidacta: aprendió con libros, diccionarios, aplicaciones, grabaciones de audio y, sobre todo, hablando con hablantes nativos siempre que podía. Para él, cada encuentro es una oportunidad para aprender nuevas palabras, modismos y matices culturales. Así, se ha convertido en un bilingüe perfecto, capaz de hablar incluso idiomas complejos como español, portugués, ruso, checo, eslovaco, búlgaro y rumano.

El talento de Smith tiene sus raíces en la infancia. Hijo de padre estadounidense y madre mexicana, creció siendo bilingüe en inglés y español. De niño, desarrolló una curiosidad casi inagotable por los idiomas y las culturas, pero su potencial no fue plenamente reconocido en la escuela. Después de la secundaria, trabajó en diversos empleos —pintor, portero de discoteca, repartidor y, finalmente, limpiador de alfombras— sin abandonar jamás su pasión por aprender idiomas.

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Foto tomada de www.washingtonpost.com
Su capacidad también ha atraído la atención de los científicos. Investigadores del MIT Estudiaron su cerebro para comprender cómo logra aprender tantos idiomas. Los análisis sugieren que las áreas cerebrales involucradas en el procesamiento del lenguaje funcionan de manera particularmente eficiente, aunque los investigadores enfatizan que no existe un "gen políglota": la predisposición, la exposición temprana a los idiomas y miles de horas de práctica influyen en ello.
A pesar de su excepcional talento, las numerosas oportunidades que este le brindó y la popularidad que alcanzó, Vaughn Smith siguió siendo una persona muy sencilla y nunca cambió de trabajo, continuando como limpiador de alfombras en la pequeña empresa de su hermano.

Y aquí emerge otro aspecto sumamente original de la personalidad de Smith. Como él mismo explicó en una extensa entrevista con el Washington Post, optó conscientemente por no convertir su talento lingüístico en una profesión. Esta elección de estilo de vida le permite cuidar de su madre, que padece la enfermedad de Parkinson; dedicar mucho tiempo al estudio de idiomas; cultivar otras aficiones, como la fotografía analógica, la pintura y el modelismo ferroviario; y hablar a diario con amigos y su pareja en México.

Fotografías tomadas de www.inc.com y www.washingtonpost.com

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