Masoquismo, un término acuñado en 1886 por el psiquiatra austriaco Richard von Krafft-Ebing en su famoso tratado Psicopatía sexual. Krafft-Ebing, quien lo utilizó inspirado por el escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch, se refiere a la búsqueda del placer sexual y psicológico a través del dolor, el sufrimiento y la humillación. Muchas personas desarrollan una especie de simetría entre el amor y el sufrimiento ya durante la infancia. El ejemplo clásico es el de un niño cuyos padres le han dado amor de forma intermitente y punitiva: de ahí su creencia de que el amor implica sufrimiento.
Masoquismo, Y esto puede parecer paradójico, pero también es una forma de sentirse vivo, de tener sentido, de elegir una identidad. En este caso, el dolor se convierte en un refugio, que no da miedo, sino que, de alguna manera, atrae.
- la liberación de endorfinas (sustancias químicas que atenúan el dolor y crean placer),
- aumento de la frecuencia cardíaca y del estado de alerta,
- la sensación de “estar completamente presente” en cuerpo y mente.
Masoquismo puede convertirse en un una forma de salir de la rutina emocional, sentir emociones más vívidas y tener confirmación de la propia existencia a través de una experiencia intensa.
Si el masoquismo esta relacionado con autocastigo o sufrimiento psicológico, puede consumir:
- energía mental y física,
- atención que podría dedicarse al crecimiento personal o a las relaciones saludables,
- Capacidad de disfrutar la vida sin dolor impuesto.
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