Parece increíble cómo en un país como Italia, la cuna de Cocina mediterráneaCon una población apasionada por la cocina casera, uno de los mercados alimentarios que nunca deja de crecer es el de la comida preparada, o incluso la comida precocinada. Su valor se estima en aproximadamente 2,5 millones de euros anuales, con canales de distribución que van desde supermercados hasta tiendas de delicatessen. Cada año, este mercado crece a un ritmo de dos dígitos, en parte debido a la tendencia a comer con prisa, rápidamente y sin prestar siempre atención a la calidad de los alimentos. Pero también hay un número creciente de estudios que demuestran científicamente los posibles perjuicios de los platos precocinados.
Índice de temas
Principales desventajas
Estas son las principales desventajas de los platos precocinados, independientemente de dónde se compren.
1. Alto contenido de sal
- Suelen contener mucho sodio para que se conserven frescos durante más tiempo.
- El consumo excesivo puede favorecer la hipertensión arterial y los problemas cardiovasculares.
2. Conservantes y aditivos
- Pueden contener productos químicos para mejorar el sabor y prolongar su vida útil.
- Algunos aditivos, si se consumen en grandes cantidades, pueden causar molestias o efectos indeseados.
3. Grasas de baja calidad
- Algunos platos preparados utilizan aceites refinados o grasas saturadas.
- Pueden aumentar el riesgo de tener colesterol alto.
4. Valor nutricional reducido
- Los procesos de cocción y conservación industriales pueden reducir las vitaminas y los minerales.
- En comparación con una comida fresca, suelen ser menos equilibradas.
5. Riesgo microbiológico (si no se conserva adecuadamente)
- Si no se respeta la cadena de frío, pueden desarrollarse bacterias como la Salmonella o la Listeria monocytogenes.
- Esto puede provocar intoxicación alimentaria.
El efecto en las porciones
Menor valor nutricional
Mayor riesgo de obesidad
La encuesta se realizó en una muestra representativa a nivel nacional de 1352 sujetos de entre 18 y 69 años, que participaron en la encuesta nacional ORISCAV-LUX (Observación de los Factores de Riesgo Cardiovascular en Luxemburgo). El consumo diario de comidas preparadas se calculó de la siguiente manera: frecuencia de consumo × tamaño de la porción × número de porciones consumidas. La suma de los valores de consumo diario de los once platos preenvasados incluidos en el Cuestionario de Frecuencia de Consumo de Alimentos (FFQ) representó el consumo diario total de comidas preparadas (g/día) para cada participante. Aproximadamente el 97 % de los participantes informó consumir comidas preparadas diariamente. El consumo de comidas preparadas fue muy frecuente entre los hombres que viven solos y varió según el nivel educativo. El consumo de comidas preparadas proporcionó más del 7 % de la energía diaria total. Los porcentajes de macro y micronutrientes derivados del consumo diario de comidas preparadas oscilaron entre el 10 % para el colesterol total y el 0,65 % para la fibra total. Se observó que un mayor consumo de comidas preparadas se asociaba de forma independiente con la obesidad abdominal. Tras ajustar por edad, sexo, nivel socioeconómico y factores del estilo de vida, el consumo diario de comidas preparadas se asoció con una mayor ingesta energética y un menor cumplimiento de las recomendaciones nutricionales nacionales, lo que podría aumentar el riesgo de obesidad central y acumulación de grasa.En resumen, los alimentos cocinados solo deben consumirse en casos de emergencia y muy ocasionalmente.
¿Quieres ver una selección de nuestras novedades?
- Suscríbete a nuestro Newsletter haciendo clic aquí;
- También estamos en noticias de Google, activa la estrella para agregarnos a tus fuentes favoritas;
- Síguenos en Facebook, Instagram e Pinterest.

