Una estantería hecha con cajas de fruta es fácil, sencilla, original y muy funcional. Para dar una idea de las dimensiones, partiendo de una caja con medidas estándar (50 x 30 x 27) con 6 cajas de fruta se puede obtener una estantería con estas medidas: 100 centímetros de ancho, 80-90 centímetros de alto, 30 centímetros de profundidad.
Una vez que hayas construido la estantería, siguiendo el procedimiento que sugerimos aquí, intenta colocar los libros más pesados en los estantes inferiores y asegúrate de que las cajas sean de tamaño uniforme para garantizar una mayor estabilidad de la estantería.
Material requerido
- Algunas cajas de fruta
- Una escofina o papel de lija de distintos granos
- Cuatro almohadillas adhesivas de fieltro para muebles
- Tinte natural, compuesto principalmente de aceite de linaza: forma una capa resistente al agua, pero permite que se vea la veta de la madera.
- Para el montaje es posible que necesites tornillos para madera (4-6 centímetros), pernos o tiras de madera adicionales para hacer la estantería más estable.
proceso
- Primero, comprueba que todas las tablas de la estantería estén firmes y no se tambaleen, especialmente las laterales (la base no soporta peso; solo sirve para sostener la estructura). Si hay clavos (en cajas antiguas) o grapas (en cajas nuevas) que sobresalgan, retíralos y sustitúyelos por clavos de soporte pequeños.
- El siguiente paso es eliminar cualquier imperfección en la madera: Suelen estar hechas de pino sin tratar y tienden a astillarse con facilidad. Este material, además, es muy poroso, lo que dificulta su pintura, por lo que conviene usar una escofina o lija para eliminar cualquier imperfección, especialmente en los dos lados cortos exteriores y en el interior.
- Una vez terminadas las cajas, es hora de pintarlas. Si prefieres dejarlas al natural, omite este paso. Los lados a pintar son los dos cortos y el interior de la caja. Toma la caja que terminaste por uno de los lados largos y píntala también. Apila las cajas una a una para que se sequen. Si usas óleo, deja que se absorba y se seque durante unas 24 horas.
- Ahora que la pintura está seca, solo queda apilar las cajas. Toma la primera caja y fija cuatro almohadillas de fieltro a uno de los dos lados largos, que estarán en contacto con el suelo (tu parquet te lo agradecerá). Luego, apila las demás cajas encima de la primera, manteniendo las bases contra la pared. Si la pila se tambalea, considera asegurar las cajas con tornillos o pernos, o, si lo prefieres, usa un poco de cuerda para atar los listones de dos cajas: esto hará que todo sea más estable.
- A veces es necesario retocar la pintura en las zonas más visibles, sobre todo entre los listones o en los laterales de la trasera, donde la madera absorbe más. Lo notarás una vez que la estantería esté apoyada contra la pared.
- Puede ser necesario un refuerzo, ya que las cajas de fruta no están diseñadas para soportar pesos pesados. Simplemente agregue una tabla de madera, cortada a medida, al fondo de la caja, atorníllela o péguela con pegamento de vinilo.
Tenga en cuenta que las mejores cajas son las de madera maciza, no las delgadas y plegables.
Las fotos están tomadas del blog Labrocheuse.
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