Ortorexia: Causas, síntomas, remedios y prevención

Entre las causas se encuentran la baja autoestima, la ansiedad y la tendencia al perfeccionismo. Pero también las presiones de marketing de la industria de la salud. Las diferencias entre los trastornos alimentarios, la anorexia y la bulimia.

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La ortorexia es una verdadera obsesión por la comida sana y la obsesión por los supuestos "venenos" alimentarios. También es una preocupación por la actividad física llevada al extremo, con esfuerzo constante, vigilando de cerca las calorías de cada alimento y el peso ideal. Ortorexia (del griego ortos, que significa correcto, y orexia, que se traduce como apetito) es una forma de desperdiciar e ir más allá de los buenos hábitos alimenticios y físicos, y transformarlos en una trampa hecha de fijaciones maníacas.

¿Qué

El hombre que clasificó esta patología tan moderna la padeció en carne propia. Steven Bratman fue un nutricionista inglés que inundaba la mente de sus pacientes con advertencias sobre la supuesta toxicidad de ciertos productos alimenticios. Los instaba a hurgar en los rincones más recónditos de una etiqueta para descubrir algo que pudiera ser perjudicial. Bratman, quien acuñó el término anorexia en 1997, clasificó a los hombres y mujeres que la padecen como "irregulares en una regularidad excesiva". En este sentido, la anorexia puede compararse con otros trastornos alimentarios, como...anorexia y la bulimia, con la diferencia sustancial de que la obsesión no es con la comida que lleva al aumento de peso, sino con la comida que podría causar la enfermedad. 

¿Quién lo padece?

No existen estimaciones oficiales sobre la prevalencia de la ortorexia, aunque algunos estudios la atribuyen a aproximadamente el 10 % de la población. En Italia, ya hay 450 000 personas que la padecen, con una clara prevalencia de hombres (11,3 %) sobre mujeres (3,9 %). Y con un ranking de ciudades que sitúa a Milán, Roma y Turín a la cabeza, en ese orden, lo cual indica que la ortorexia afecta más a las clases pudientes, quienes suelen estar más atraídos por el objetivo de una alimentación saludable.

Causa

Una persona ortoréxica, ya sea hombre o mujer, es portadora de una verdad absoluta. Una Biblia. Y como tal, es muy presuntuosa. Quizás por representar a una minoría, se siente con derecho a ser muy agresiva: es difícil y casi inútil contradecirla. Además, no tiene capacidad de escuchar; no acepta opiniones que no coincidan plenamente con las suyas. Al menos en lo que respecta a la alimentación. Las causas pueden ser diversas, desde factores biológicos hasta psicológicos. Los más comunes son:

  • Las personas con antecedentes familiares de trastornos alimentarios o problemas psiquiátricos pueden estar más predispuestas. 
  • Pueden existir alteraciones en los neurotransmisores, como serotonina, que regulan el estado de ánimo y la conducta alimentaria.
  • Entre los factores psicológicos: baja autoestima, ansiedad y una tendencia hacia el perfeccionismo.
  • El miedo a ganar peso y el deseo de seguir las tendencias del bienestar y el cuidado obsesivo del cuerpo.
  • Los acontecimientos traumáticos, como la violencia y Bullying.
  • Presión excesiva en el trabajo o la escuela.

Los síntomas

Los síntomas más evidentes de la ortorexia se refieren a la forma en que el paciente aborda la comida. El ortoréxico estudia toda su composición química y biológica como si fuera un objeto de laboratorio. Evita lo que considera porcentajes excesivos de grasa y azúcar. Leen las etiquetas como un escritor clásico del siglo XIX, con cuidado de no perderse ni una palabra. Y se consideran expertos en la nocividad y toxicidad de cada producto. El ortoréxico se ve esclavizado por una relación obsesiva y maniática con la comida y la alimentación. Las personas con ortorexia son muy estrictas consigo mismas, viven con sentimientos de culpa y constantemente intentan imponer normas rígidas de comportamiento, incluso en la mesa. Los ortoréxicos también pueden pasar horas comprando y tienden a rechazar invitaciones de amigos y familiares cuando no tienen control sobre la comida que se les ofrece. 

diagnóstico

Diagnosticar la ortorexia no siempre es fácil, por lo que es importante estar siempre alerta a los primeros signos de esta afección. En caso de duda, consulte con un profesional de la salud que pueda recopilar información sobre el historial alimentario y conductual del paciente, solicitando detalles sobre sus actitudes hacia la comida y sus hábitos alimentarios. También evaluará si la obsesión por la comida interfiere con la calidad de vida, las relaciones sociales y la salud física y emocional.

remedios

El primer remedio natural es a la vez el más sencillo y el más complejo de implementar. Es necesario llegar a la raíz del problema, ya que, como hemos visto, la ortorexia suele estar asociada a trastornos como la ansiedad. canal o perfeccionismo: trabajar en estos aspectos puede reducir la obsesión por la perfección alimentaria. Técnicas de relajación como la meditación, yoga Y la respiración profunda puede ayudar a controlar la ansiedad que puede agravar este trastorno. Este trastorno es inducido en muchas personas por una sociedad en la que la belleza y la buena forma física se consideran un requisito previo para el éxito. En estos casos, quienes se sienten incómodos con su cuerpo empiezan a comer sin control, convencidos de que le hacen bien. En cambio, terminan volviéndose adictos a una dieta perjudicial. Como en todos los ámbitos de la vida, los buenos hábitos, si se abusan, se vuelven peligrosos y causan numerosos problemas. Para evitar este riesgo, siempre hay que procurar consumir la cantidad adecuada de proteínas, carbohidratos y grasas. La dieta mediterránea, por ser equilibrada y saludable, es sin duda el remedio natural más eficaz para la anorexia. Una dieta variada y equilibrada con abundantes frutas y verduras es recomendable. Sin embargo, si la situación empeora o la obsesión se intensifica, lo mejor es consultar con un especialista y considerar un tratamiento específico para este trastorno alimentario, como es el caso de la bulimia y la anorexia.

Terapias y tratamientos

En el caso de la terapia, el enfoque debe ser multidisciplinario. Un psicoterapeuta puede ayudar a identificar y modificar los pensamientos disfuncionales relacionados con la alimentación y la salud, y a desarrollar una relación más saludable con la comida. El apoyo de un especialista en trastornos alimentarios puede ser crucial para abordar las ansiedades y preocupaciones relacionadas con la comida. El apoyo de amigos, familiares y grupos de autoayuda también puede ayudar a superar el aislamiento que suele acompañar a la ortorexia. Finalmente, consultar con un nutricionista o dietista experimentado puede ayudar a restablecer un equilibrio alimentario saludable, enseñando a las personas a llevar una dieta variada sin llegar a los extremos. El objetivo es fomentar una relación pacífica con la comida, sin demonizar ciertos alimentos.

Daños de la ortorexia

Además del daño psicológico, que no debe subestimarse, la ortorexia también tiene graves efectos secundarios en nuestra salud física. Como ya hemos dicho, conduce al aislamiento, y no solo en la mesa. Esto genera sentimientos de soledad y abandono, incluso depresión: al fin y al cabo, la comida también es un remedio natural para el buen humor. Luego están los daños físicos. Comer obsesivamente agota minerales y vitaminas (por ejemplo, la vitamina B12, presente en muchas grasas animales), debilitando los huesos y el sistema cardiovascular. Este es un riesgo realmente innecesario, ya que en el caso de la ortorexia no se compensa con ningún placer, sino con un mayor sufrimiento que se suma a la falta de tantos alimentos.

Prevención

La prevención de la anorexia incluye una educación nutricional adecuada, que incluye evitar exclusiones de cualquier grupo de alimentos y fomentar un enfoque flexible y equilibrado. Es importante enseñar la importancia de la variedad, sin demonizar ni idealizar ciertos alimentos. Además, es fundamental establecer una relación saludable con la comida, incluyendo el placer de disfrutarla en compañía, no con la cabeza en el plato, sino quizás envuelto en el placer de... conversazioneFinalmente, debemos aprender a resistir toda la presión del marketing y la publicidad en torno a la alimentación, la nutrición y los hábitos alimenticios. En estos ámbitos, el comportamiento natural siempre es la mejor defensa contra cualquier posible trastorno.

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