Una idea errónea común es que la innovación solo puede crecer y desarrollarse en las zonas ricas del mundo (como Silicon Valley en Estados Unidos), donde existen los recursos financieros para invertir en proyectos, universidades que los incentivan y un entorno que los facilita de muchas maneras. Sin embargo, Martin Pizzoni, de 33 años, estudiante de doctorado en Administración en la Venice School of Management de la Universidad Ca' Foscari de Venecia, en colaboración con la Skema Business School de Niza, ha centrado su investigación en demostrar que la innovación no tiene por qué originarse en los lugares más ricos y tecnológicamente avanzados, sino que también puede surgir en contextos pobres y marginados, y en este caso, cambiar radicalmente su destino.
La innovación en las zonas más pobres surge desde abajo: iniciativas locales, asociaciones, empresas (incluidas las sociales) y cooperativas que logran crear entornos de creatividad generalizada.
Entre los territorios estudiados por Martin Pizzoni se encuentran:
- las zonas interiores de los Apeninos italianosdonde los pequeños municipios han experimentado con innovaciones sociales para combatir la despoblación y la pérdida de servicios;
- zonas rurales de Cerdeñadonde las comunidades locales han desarrollado iniciativas relacionadas con el turismo sostenible, la producción local y nuevos modelos económicos;
- territorios periféricos del Véneto y los DolomitasTambién se estudian en proyectos vinculados a Ca' Foscari para comprender cómo atraer a jóvenes, empresas innovadoras y nuevos servicios a las zonas del interior.
La clave para convertir la innovación en motor de crecimiento y desarrollo generalizado, incluso en zonas marginales, no reside en importar tecnología ni capital del extranjero. La clave es otra: crear las condiciones para que una región transforme sus problemas en oportunidades para la innovación . Las investigaciones sobre innovación en zonas rurales y periféricas demuestran que estos lugares no necesariamente carecen de capacidad innovadora; a menudo innovan de forma diferente a las grandes ciudades.
Los factores más importantes parecen ser:
- Partiendo de las necesidades reales del territorioEn las zonas marginadas, la innovación suele surgir de una necesidad concreta: falta de servicios, aislamiento, dificultades económicas, despoblación. El problema se convierte en el punto de partida para crear una solución. Por ejemplo, una comunidad puede inventar nuevos modelos de asistencia, agricultura, turismo o servicios digitales porque debe responder a un desafío cotidiano.
- Aprovechar el conocimiento localUna zona pobre no es necesariamente un lugar sin recursos. Puede poseer conocimientos ambientales, tradiciones productivas, habilidades artesanales o formas de colaboración social que no existen en otros lugares. La innovación surge cuando estos recursos se reinterpretan de maneras novedosas.
- Conéctate con otros, no trabajes de forma aislada.Una comunidad pequeña difícilmente puede innovar por sí sola. Las conexiones entre residentes, empresas, universidades, instituciones públicas, asociaciones e inversores son esenciales. Las investigaciones sobre zonas periféricas suelen destacar el papel crucial de la cooperación y las alianzas público-privadas.
- Contar con personas capaces de actuar como "puentes".Muchos casos de éxito dependen de personas o grupos que conectan la comunidad local con el mundo exterior: jóvenes emprendedores, administradores locales, investigadores y asociaciones. Estas figuras aportan nuevas ideas sin borrar la identidad local.
- Cambiar la definición de innovaciónEn las zonas marginadas, la innovación no siempre se manifiesta en una patente o en una tecnología nueva y avanzada. Puede ser una nueva forma de organizar una cooperativa, revitalizar un pueblo, crear empleos para los jóvenes o mantener un servicio esencial. El OCDE (La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) subraya que la innovación rural a menudo no coincide con la innovación urbana basada únicamente en la investigación y las patentes, sino que incluye soluciones adaptativas y basadas en la comunidad.
Fuente de la imagen: Municipio de Vallo di Nera/Facebook
El proyecto es candidato al premio Non Sprecare 2026, en la sección de Escuelas y Universidades. Para presentar su proyecto, siga las instrucciones aquí.
Lea también:
- SPlastica: La empresa que produce plástico a partir de residuos de leche caducada.
- Lazzarelle: la asociación que emplea a ex reclusos en la planta tostadora de café.
- Fomentando la biodiversidad: Utilizando el arte para introducir a los niños en la sostenibilidad alimentaria.
¿Quieres ver una selección de nuestras novedades?
- Suscríbete a nuestro Newsletter haciendo clic aquí;
- También estamos en noticias de Google, activa la estrella para agregarnos a tus fuentes favoritas;
- Síguenos en Facebook, Instagram e Pinterest.

