Laura Held, de 87 años y origen vienés, vivía en un viejo Ford Fiesta aparcado en el barrio de Arcella, en Padua, frente al Bingo Arcobaleno. En cierto momento de su vida, Laura ya no podía permitirse el alquiler ni encontrar una vivienda asequible, por lo que se encontró sin hogar y empezó a vivir en su coche, aparcado en Padua. Esta situación fue difundida y comentada con el tiempo, convirtiéndose en noticia local. Tras un mes, algunos ciudadanos de Padua se percataron de la difícil situación de Laura y se produjo una auténtica oleada de solidaridad. Algunos ofrecieron comida, otros ropa y otros hicieron donaciones económicas. Finalmente, gracias a la repercusión en las redes sociales, las instituciones locales también actuaron, entre ellas Ater (la Agencia Territorial de Construcción Residencial, que gestiona la asignación de viviendas públicas), por iniciativa de su presidente local, Marco Mestriner, quien consiguió encontrarle a Laura una pequeña vivienda en Santa Maria di Sala, en la provincia de Venecia.
Lamentablemente, la historia de Laura Held, incluso con un final feliz, no es un caso aislado en el Véneto, al menos por ahora. Según el último informe del Istat, los datos sobre personas sin hogar en la región Hay entre 4 y 6 personas. La mayoría vive en las principales ciudades: Venecia, Verona, Padua, Vicenza y Trevisoy el 70 por ciento de ellos son hombres. Sus condiciones de alojamiento varían: algunos viven en refugios temporales o instalaciones de emergencia, otros duermen en la calle o en coches, tal como hizo Laura Held durante más de un mes.
Lea también
- Tres mujeres discapacitadas viven solas y reciben el apoyo de sus vecinos.
- Carlo, de 99 años, adopta a su cuidadora peruana
- Compañeros de piso crujientes: así describen su convivencia tres chicos.
¿Quieres ver una selección de nuestras novedades?
- Suscríbete a nuestro Newsletter haciendo clic aquí;
- También estamos en noticias de Google, activa la estrella para agregarnos a tus fuentes favoritas;
- Síguenos en Facebook, Instagram e Pinterest.

