¿Por qué es tan complicado obtener un documento de identidad en Roma?

Finalmente, la espera continúa. Las solicitudes de citas a través del portal no tienen éxito. Además, circulan rumores de que las CAF ofrecen un servicio "llave en mano" por 100 €.

Pero, ¿por qué es tan difícil obtener un documento de identidad electrónico (CIE) sencillo en Italia? En algunas ciudades, como Roma, donde las colas para realizar trámites administrativos son siempre larguísimas, los tiempos de espera son récord mundial: hasta 15 meses para una cita, si bien el trámite se completa en cuestión de minutos. A este ritmo, queda por ver qué ocurrirá con esos pobres desafortunados (330 personas), ciudadanos romanos que solo poseen un documento de identidad, y no un pasaporte, que, a partir del 3 de agosto de 2026, dejará de ser válido en formato físico.
Cualquier excusa es buena para justificar esta increíble pérdida de tiempo. Y el habitual juego de echarle la culpa al Ayuntamiento de Roma y al Ministerio del Interior es inevitable. Para reducir la espera, tras decidir precipitadamente que todas las citas debían reservarse online, el Ministerio del Interior se hizo cargo directamente de la gestión de las fechas y horas a través del portal Agenda CIE. Me siento aún peor. Aquí ni siquiera podemos completar el proceso de cita.
En realidad, el mecanismo involucra, para consternación de los ciudadanos, a ambas administraciones. El sistema nacional de reservas gestiona las citas en función de la disponibilidad de cada municipio (un Roma (Hay 15) decide publicar, y a menudo estas ventanas se cierran rápidamente o no se abren en absoluto. Y la administración municipal de Roma se defiende señalando la escasez de personal en las distintas oficinas del Registro, donde las carencias de personal también se corresponden con montañas de solicitudes de tarjetas de identificación electrónica sin procesar.
Sin embargo, en teoría, el sistema debería funcionar a la perfección. Hay que acceder al portal de reservas de la Agenda CIE, seleccionar el municipio de Roma y buscar una cita disponible para recoger el documento de identidad. El indicador de disponibilidad es un punto blanco con la fecha y la ubicación, pero nunca aparece, y cuando lo hace, desaparece en cuestión de segundos.
Paradójicamente, la tecnología ha empeorado las cosas. El CIE incluye microchips con datos biométricos (foto, huella dactilar), lo que requiere procedimientos precisos para proteger los datos y validar la identidad, añadiendo pasos en comparación con una simple tarjeta de papel.
En la administración pública romana, plagada de filtraciones —tarea que recae principalmente en el alcalde TikTok, alias Roberto Gualtieri, quien, en cambio, se dedica constantemente a autopromocionarse en las redes sociales—, ha surgido una oferta especulativa cada vez mayor por parte de los famosos CAF (Centros de Asistencia Tributaria), gestionados directamente por los sindicatos. Estos centros se ofrecen a encargarse de todos los trámites burocráticos y las consiguientes esperas a cambio de una módica suma de 100 euros para completar el proceso.

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