Dónde a los gatos les gusta que los arañen

En el hocico y la cabeza, sin tocar nunca los bigotes. No a todos les gusta la espalda. Masajear las yemas de los dedos relaja y mejora la circulación.

gato escamado

CariciasRascar, acariciar, acurrucar: los gatos son mascotas que adoran nuestra atención cariñosa. Pero no en todo el cuerpo, ni siempre. Normalmente, sus lugares favoritos son debajo de la barbilla, en el pecho y en la base de la cola. Sin embargo, es el gato quien mostrará su aprecio o rechazo con gestos muy claros que siempre debes respetar. Una advertencia sobre la forma correcta de acercarse: al acariciar a tu gato, acércate siempre despacio y de frente, dándole la oportunidad de oler tus dedos antes de tocarlo. 

Cabeza

Empieza por el cuello y la barbilla, donde la mandíbula se une al cráneo, con rasguños muy suaves. Luego, sube hacia las orejas, hacia la base y hacia afuera, por la cabeza y la espalda. Finalmente, avanza hacia el hocico, hacia las mejillas, sin tocar nunca los bigotes. Si el gato se acerca a tu mano o saca el hocico, estará encantado de que lo rasques.

Espalda

La zona lumbar es muy sensible para los gatos, aunque no a todos les gusta que los toquen. Los arañazos en el pecho son muy bienvenidos, pero no en la barriga: los gatos son depredadores y defienden sus órganos vitales.

Coda

Evita acariciarle la cola de arriba abajo. Y concéntrate en la base. Si el gato empieza a dar palmadas con la cola, incluso de lado, es señal de que no agradece tus caricias y deberías dejarlo.

Piernas

Por lo general, a los gatos no les gusta que les toquen las patas. La cosa cambia con las almohadillas, donde un simple masaje tiene un efecto relajante inmediato y mejora la circulación sanguínea. Su reacción más probable, en este caso, es el ronroneo.

Si el gato levanta la cola

Cuando el gatto Su cola está levantada, recta y vibra, lo que significa que está listo para que lo acaricies. También podría darte la espalda y empezar a frotarse contra ti: todas señales de que está listo para recibir tus caricias y abrazos. 

Cuando el gato está insatisfecho

Las señales de insatisfacción del gato son muy obvias:

  • Intenta mordernos
  • Él se aleja molesto
  • Se lame la nariz con insistencia.
  • Empieza a gruñir o silbar.
  • La cola se mueve a tirones
  • Las orejas se aplanan contra la cabeza.

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