Cómo hacerse escuchar para que no le malinterpreten

El arma más poderosa es la empatía. No juzgues, no te quejes y acepta opiniones diferentes. Quienes buscan ser escuchados deben estar dispuestos a escuchar.

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Hablar es fácil. Sobre todo cuando se habla con libertad. Hazte oír Es una historia completamente diferente, mucho más difícil cuando a veces sentimos que vivimos en un mundo de oídos sordos. Y si fallamos, se altera, se desperdicia, un equilibrio, tanto dentro de nosotros mismos como en nuestras relaciones con los demás. Una especie de efecto dominó: no logramos hacernos oír, y por eso nos sentimos incomprendidos. Solos. El diálogo se rompe, y su ausencia crea un sentimiento de abandono, que rápidamente se transforma en resentimiento.

CÓMO HACERSE ESCUCHAR

Huelga decir que, La tecnología no ha roto barreras que impiden una buena comunicación. Pero, en todo caso, en algunos casos los han aumentado. Hoy en día, el 43 % de las personas se sienten ignoradas por falta de atención, y el grupo más afectado por este verdadero síndrome de abandono es el... entre 18 y 22 años, es decir, los jóvenes que más utilizan nuestras prótesis electrónicas.

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Entonces: ¿Cómo hacerse escuchar? ¿Cómo puedes ser eficaz con lo que dices? ¿Cómo puedes despertar la atención y la curiosidad de tu interlocutor? Prueba nuestro método. Cinco consejos sencillos y prácticos, pero muy efectivo.

EMPATÍA

La puerta a la escucha se abre de par en par cuando usted y su interlocutor logran superar la barrera de la empatía. Y cuanto más natural sea la transición, más atención se les prestará a ustedes y a lo que dicen. Además, la empatía, al construir una buena relación, lleva a todos los interlocutores a posiciones de entendimiento mutuo. Sentirse cómodos juntos, quizás mediante sonrisas y emociones compartidas en lugar de discusiones, ya es una forma de ser escuchados.

NO JUZGUES Y NO TE QUEJES

El enfoque que lleva a escuchar también implica evitar algunas cosas. En orden: no ser asertivo en tono ni contenido (como, "¡Qué demonios estás diciendo!"), no juzgar, no quejarse, no exagerar hasta el punto de caer en la estupidez, no ser dogmático y no buscar constantemente excusas para justificar tu comportamiento. La naturalidad y la naturalidad son clave.

ACEPTAR OPINIONES DIFERENTES

Es evidente. Hacerse oír es una forma de construcción, que se construye por capas, en niveles, y se puede progresar gradualmente a medida que, en el diálogo, se corresponde la atención del otro con la propia. En igualdad de condiciones. Sin arrogancia, sin dar la impresión de no estar interesado en lo que dice la otra persona. Y recuerda: escuchar nunca es una pérdida de tiempo, a diferencia del exceso de palabras. Plutarco dijo: «Tenemos una boca y dos oídos, porque deberíamos escuchar más y hablar menos».

ACEPTA PENSAMIENTOS DIFERENTES

Para ser escuchado, no necesitas tener opiniones frágiles ni pensamientos débiles. También puedes defender con firmeza tu punto de vista, sin levantar barreras, sin encerrarte en tus certezas. La diversidad de puntos de vista siempre enriquece, al igual que el estímulo del pensamiento crítico. Y quien, entre tantas opiniones, logra sintetizarlas, gana. Asimismo, no temas cambiar de opinión (lo que en internet significa pasar por un juicio en línea, o incluso la picota); es señal de inteligencia.

LA VOLUNTAD DE HACER

Cuando consigas hacerte entender, surgirá una nueva energía, casi mecánicamente. Un deseo de hacer algo. Como para confirmar empíricamente lo que has dicho solo con palabras. No lo desperdicies. El diálogo, la narrativa construida por muchas voces, también trae este resultado: nos volvemos muy activos. Y la sensación de soledad, de abandono, se alejará de nosotros.

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