Cómo cultivar anémonas

Nunca exponga la planta a la luz solar directa. Los bulbos se plantan en invierno y florecen a temperaturas entre 18 y 20 grados.

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Las anémonas son plantas perennes que comprenden aproximadamente 750 especies y numerosas variedades. Existen dos grupos: las anémonas herbáceas, que florecen en primavera, y las anémonas rizomatosas, que florecen en verano y otoño. Ambas se caracterizan por tener flores en forma de copa, blancas, rojas, cortas, moradas y azules, simples o semidobles. Sus hojas son de un hermoso verde brillante. Las anémonas se utilizan tanto en balcones (por ejemplo, la especie A. japonica) como en macizos y borduras (A. coronaria).

Cultivar anémonas, una flor muy elegante, también conocida como "flor del viento" por su cáliz refinado, no es difícil, y la planta puede alcanzar fácilmente hasta 15 centímetros de altura.

Exposición y clima

La mayoría de las variedades de anémonas, que requieren mucha luz, son muy resistentes y se adaptan bien a las bajas temperaturas. Les gusta tanto el sol directo como la sombra; lo importante es que no estén expuestas a vientos fuertes.

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Cuidado de la tierra y el cultivo

Las anémonas no requieren un suelo especial, siempre y cuando tenga buen drenaje para evitar el encharcamiento. Para una floración abundante, se recomienda una buena dosis de fertilizante orgánico en primavera, y al finalizar la floración, es conveniente podar el follaje a ras del suelo.

riego

Estas flores no requieren mucha agua (solo la suficiente para mantener la tierra húmeda) y toleran el encharcamiento. Durante la temporada de mayor crecimiento de la planta, entre primavera y otoño, basta con dos o tres riegos semanales, comprobando siempre que la tierra esté seca y lista para el nuevo riego.  

Siembra y floración

En septiembre-octubre, se plantan los pequeños rizomas tras remojarlos en agua tibia durante unas horas. La floración se produce en primavera y verano, y la temperatura ideal para la floración se sitúa entre 14 y 20 grados Celsius.

Cultivo en maceta

Si decides cultivar anémonas en maceta, necesitarás un recipiente grande y profundo para que la planta pueda crecer tanto a lo largo como a lo ancho. La siembra debe realizarse en invierno, enterrando los bulbos a una profundidad de 7 a 10 centímetros. Es recomendable proteger bien la planta con una generosa capa de mantillo durante esta etapa.

Creciendo en casa

En interiores, las anémonas requieren mucha luz, pero no deben exponerse a la luz solar directa. La variedad más adecuada para el cultivo en interiores es la japónica, que abarca todas las especies de anémonas que florecen en otoño. 

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Problemas y soluciones

Las anémonas rara vez dan problemas, pero hay que tener cuidado de no regar en exceso los bulbos, ya que se pudren y se convierten en presa fácil para las plagas, y evitar que los pulgones invadan las hojas . Además de los pulgones, los otros principales enemigos de la anémona son las moscas blancas.

La imagen de portada está tomada de Wikipedia.

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