Alimentos agrícolas gratuitos: los reclusos de la cárcel de Rebibbia producen quesos de calidad.

Este laboratorio procesa 200 litros de leche cruda orgánica de una cooperativa de Poggio Mirteto, Sabina, y produce 20 kilos de queso al día. De esta manera, 18 mujeres aprenden un oficio, evitan la marginación de la prisión y esperan un futuro mejor.

ACTIVIDADES EN PRISIÓN

COMIDA DE GRANJA GRATIS

Dentro de la prisión femenina de Rebibbia , hay una gran extensión de tierra cultivada con métodos orgánicos donde se crían animales como ovejas, conejos, gallinas y pavos. Gracias a esta pequeña "granja", se ha puesto en marcha un proyecto lácteo que ha permitido a 18 reclusas aprender a elaborar un excelente queso . La iniciativa, denominada " Alimentos Agrícolas Gratuitos ", también ha facilitado el acceso al empleo remunerado a otras cuatro mujeres. Según sus promotoras, esta iniciativa busca romper el muro de incomunicación entre quienes están dentro y fuera de la prisión , a través del aprendizaje de un oficio.

Alimentos agrícolas gratuitos2

 

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ACTIVIDADES EN PRISIÓN

Este laboratorio procesa 200 litros de leche cruda orgánica de una cooperativa en Poggio Mirteto in Sabina, produciendo 20 kilos de queso al día. El proyecto fue posible gracias al compromiso de la organización sin ánimo de lucro " A Roma Insieme " y Vincenzo Mancino, figura destacada de la gastronomía característica del Lacio, con su restaurante Proloco Dol (que significa "De origen lacio") en Centocelle, Roma. Inicialmente, el proyecto iba a llamarse "Cibo Libero", pero los promotores decidieron añadir "Agrícola" para diferenciar su producción de la industrial. Esto resalta la cadena de suministro corta, certificada y fiable de estos quesos.

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QUESO EN PRISIÓN

La iniciativa surge de la convicción de que las mujeres reclusas, al igual que los hombres, necesitan urgentemente trabajo para salir de sus celdas y dar dignidad a su tiempo lejos de la libertad. Proyectos como este ayudan a prevenir que las reclusas caigan en la depresión y la probable sensación de alienación que produce la prisión . Recordando esta consecuencia de los barrotes, los promotores y las reclusas decidieron simplemente nombrar los quesos por sus números: queso 1, queso 2 y queso 3. Esto subraya cómo los números, en este mundo, a menudo identifican un lugar, como una celda o una identificación de prisión.

Las fotos fueron tomadas de la página de Facebook Cibo agricole libero

CUANDO LA PRISIÓN SE CONVIERTE EN UN LUGAR DE RENACIMIENTO 

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