AGROECOLOGÍA URBANA: ¿QUÉ ES? –
Minimizar el desperdicio de alimentos, la producción de kilómetro cero y la biodiversidad funcional de los microsistemas. Estos son los principios rectores del proyecto impulsado por la Asociación de Promoción Social CasciNet , liderada por la ingeniera ambiental Sara Fagnani. El proyecto promueve técnicas agrícolas y culinarias sostenibles que permiten a los milaneses apreciar lo que la naturaleza les ofrece: todo lo que puedan necesitar. Así, las pequeñas acciones de cada ciudadano, desde niños hasta ancianos, desde estudiantes hasta extranjeros, adquieren una gran relevancia ambiental y social.
JARDÍN URBANO –
El proyecto se desarrollará en tres fases distintas. En la primera, CasciNet pretende promover la valorización y la gestión ecológica del huerto urbano existente, en un contexto de respeto mutuo entre los jardineros y la tierra. La idea es brindar a los ciudadanos milaneses la oportunidad de redescubrir el valor inestimable de la conexión con la naturaleza y, por qué no, consigo mismos. La gestión ecológica del huerto urbano existente, el de la Cascina di St. Ambrogio , un bien público gestionado por CasciNet desde 2012, implicará el cuidado del suelo, por ejemplo, mediante el acolchado con material orgánico; asegurar un aporte equilibrado de nutrientes a través del compost; y, finalmente, en consonancia con una filosofía de reducción de residuos, minimizar la pérdida de nutrientes.
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EDUCACIÓN ALIMENTARIA –
La segunda fase consiste en organizar un taller de educación alimentaria donde los participantes no solo podrán aprender sobre los problemas que afectan a la cadena de suministro de alimentos , como el desperdicio y los distintos tipos de procesamiento industrial, sino también sobre soluciones accesibles. Durante el taller, se presentarán prácticas culinarias que permiten conservar el valor nutricional, el color, el aroma y el sabor natural de los alimentos, sorprendiendo incluso al paladar más exigente. El modelo de cocina preferido será el natural y circular, en el que las especias sustituyen a los sabores artificiales y los residuos alimentarios se reincorporan a la preparación de diversos platos.
HORTICULTURA URBANA –
La tercera fase consiste en comunicar y difundir estas iniciativas a través de los medios de comunicación y la prensa, lo que permite que el proyecto crezca exponencialmente. Una de las fortalezas de este modelo de agricultura urbana es su replicabilidad: surgido desde la base e implementado a pequeña escala, su potencial refleja la visión ambiciosa que lo sustenta. La agroecología al alcance de todos ofrece la oportunidad de adoptar un estilo de vida más saludable, compartido con la comunidad, y de formar parte de un proyecto con un importante valor ambiental, social y económico.
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El proyecto participa en la edición 2017 del premio Non Sprecare. Para obtener más información sobre el concurso y participar, ¡haz clic aquí!
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