Quienes practican deporte por la noche corren el riesgo de no dormir.

Un simple paseo ayuda a conciliar el sueño, pero el ejercicio intenso empeora la calidad del mismo. Es una decisión del cerebro.

Deportes para la circulación
Quienes aman el deporte y están acostumbrados a practicarlo con regularidad deben prestar atención a sus horarios. Por ejemplo, un entrenamiento intenso por la noche, antes de acostarse, no es una buena idea: puede empeorar significativamente la calidad del sueño. Por el contrario, un entrenamiento sencillo... caminar o practicar yoga, a la misma hora por la noche, son cosas que te ayudan a dormir.
Entrenamientos muy intensos Datos sobre entrenamiento de alta intensidad a intervalos (HIIT), fútbol competitivo, crossfit, levantamiento de pesas, carreras. dentro de 1 a 2 horas de sueño Pueden dificultar conciliar el sueño, ya que el cuerpo permanece "activado": aumentan la adrenalina, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal. En particular, los expertos creen que los efectos negativos se deben a los cambios fisiológicos que ocurren durante y después del ejercicio intenso y prolongado, comenzando por la temperatura corporal y su relación con las decisiones que toma el cerebro.
El esfuerzo físico intenso eleva la temperatura corporal, y cuando esta se mantiene alta, el cerebro le indica al cuerpo que aún no es hora de dormir, lo que resulta en una peor calidad del sueño. Además, el ejercicio y la actividad física intensa activan el sistema nervioso simpático, que libera hormonas del estrés.

Las señales de que el entrenamiento intenso está causando problemas de sueño son muy claras:

  • Tienes problemas para conciliar el sueño;
  • siente tu corazón “activo” en la cama;
  • Te despiertas durante la noche;
  • El sueño es más ligero después de hacer ejercicio.
Una búsqueda intitulado ¿Realmente el ejercicio nocturno interrumpe el sueño? , realizado en 2014 por investigadores de la National Sleep Foundation Sleep in America y publicado en la revista científica Medicina del sueño demuestra que si el entrenamiento es muy intenso y deja el cuerpo todavía "activado" a la hora de acostarse (palpitaciones, fiebre alta, adrenalina), lo que puede dificultar conciliar el sueño.
Antes de irse a dormir, lo mejor es realizar actividades que ayuden al cuerpo a "desconectarse" gradualmente, reduciendo la excitación mental y la temperatura corporal.

Las cosas que suelen funcionar mejor son:

  • lectura tranquila;
  • estiramientos suaves o yoga suave;
  • respiración lenta o meditación;
  • ducha tibia/caliente;
  • música relajante;
  • Luces tenues en la última hora;
  • Evite las discusiones estresantes o el trabajo mental intenso.

Desde un punto de vista físico:

  • Un paseo tranquilo después de cenar puede ser beneficioso;
  • Los entrenamientos muy intensos justo antes de acostarse son los que más se asocian con dificultades para conciliar el sueño.

Incluso algunos hábitos marcan una gran diferencia:

  • Limite el consumo de cafeína entre 6 y 8 horas antes de dormir;
  • Evite las comidas copiosas y el alcohol poco antes de acostarse;
  • Reduje el brillo del teléfono y de la pantalla en la última hora.

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