La mujer que solo vive el presente. No tiene memoria: ¿acaso todos terminaremos así?

Susie McKinnon padece una enfermedad rara que le impide cultivar recuerdos. Una historia real y auténtica, que evoca nuestras vidas, sin sentido, frenéticas, en un presente eterno.

PRESENTISMO

NO RECUERDES EL PASADO

Vivir siempre y solo en el presente. Esto no es una película de ciencia ficción ni una novela distópica, sino una enfermedad muy rara que causa pérdida de memoria autobiográfica y deja a quienes la padecen sin recuerdos. Susie McKinnon vive en un suburbio de Olympia, Washington: en apariencia, es una mujer normal, muy normal , con su familia, sus pasatiempos, su trabajo como empleada del gobierno, su curiosidad por viajar por el mundo. Pero —aquí está el detalle— Susie no puede revivir las cosas que le suceden en la vida, todas ellas, como cualquiera de nosotros, es decir, recordándolas y almacenándolas en el depósito de la memoria autobiográfica.

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INCAPACIDAD PARA RECORDAR

El trastorno que aqueja a esta mujer es, sin duda, muy actual , si lo pensamos bien. Susie McKinnon está condenada por una enfermedad ( nosotros, en cambio, nos condenamos a nosotros mismos ) a vivir en un presente eterno, sin raíces en el pasado y sin ningún impulso hacia el futuro. Una especie de estasis diaria, donde solo cuenta el momento, el momento vivido, ahora y nunca más, y no el antes ni el después. Por ejemplo, Susie no recuerda nada de cuando era niña, ni imágenes de cuando jugaba con muñecas o quizás tenía que subirse a una silla para alcanzar algo de un estante. No recuerda ni un fragmento de sus vacaciones, ni siquiera las más emocionantes, ni de su matrimonio , que afortunadamente se ha mantenido firme durante años. Nada en absoluto. Oscuridad total.

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PRESENTISMO

Susie, con su drama personal, que según el extraordinario artículo publicado por Wired no la aplasta del todo, salvo por unos instantes en los que rompe a llorar, representa uno de los riesgos más serios de la época contemporánea. En Non sprecare lo llamamos «presentismo » , es decir, vivir inmersos en el presente. Con un enorme derroche de recursos humanos, emocionales y sensoriales. Con una pérdida de emociones y de perspectiva a largo plazo, orientada hacia el futuro pero anclada en la memoria (no nostálgica) del pasado. Un virus , no tanto metafórico, que nos aflige a diario , en esa inútil y constante carrera de la vida, aplastados por el momento. En un presente hecho de celulares , internet, televisión: espacios reales y virtuales donde el tiempo nos abruma hasta el punto de perder el control de él. En definitiva, todos corremos el riesgo de acabar como la pobre Susie, que al menos tiene la ventaja de ser consciente de su enfermedad y vivirla con una sabia, ejemplar y sólida ligereza.

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