Dudar te hace más libre y más consciente (Michel de Montaigne)

Una lección muy moderna de un gran filósofo del siglo XVI: desconfía de quienes creen tener la verdad en la mano. Y recuerda que la duda es la herramienta más adecuada para una elección verdaderamente libre. Donde la libertad es sinónimo de la belleza de la vida.

LA DUDA COMO LIBERTAD DE ELECCIÓN

BENEFICIOS DE LA DUDA

Hemos hablado varias veces contigo en No Desperdicies sobre valor de la duda, de su poder, que no debe confundirse ni por un momento con la debilidad de la incertidumbre constante, Y la necesidad de redescubrir su valor. Donde a menudo desperdiciamos la claridad de pensamiento y acción atrincherándonos tras falsas certezas. O la frase más estúpida y errónea: «No cambio de opinión, porque siempre estoy seguro de lo que pienso». En realidad, son precisamente los estúpidos, o los arrogantes empedernidos, quienes nunca tienen la humildad de cambiar de opinión y, quizás, de reconocer las razones de los demás mediante el ejercicio de la duda.

MICHEL DE MONTAIGNE

Entre los más grandes filósofos de la historia universal del pensamiento, Michel de Montaigne, que combinó en su vida la actividad intelectual con el compromiso político, fue uno de los más precisos al describir la vitalidad de la duda, a partir del contenido de su obra maestra que son los Pruebas.

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LA DUDA COMO LIBERTAD DE ELECCIÓN

¿Qué argumentó De Montaigne? Primero: la duda Es la única herramienta para una auténtica "libertad de elección", contra la presunción de posesión absoluta de supuestas verdades y contra cualquier forma de intolerancia, ya sea dogmática, política o civil. Segundo: Es esta libertad, que surge de la duda, que a su vez Nos da la oportunidad de disfrutar plenamente de la belleza de la vida., con todas sus variadas y controvertidas declinaciones. Tercero: precisamente de la combinación de libertad y entusiasmo por la vida surge la necesidad de cultivar la duda. Si lo pensamos, nos encontramos ante algo sumamente oportuno dado el dramático período que vivimos debido a los constantes ataques, una verdadera guerra, desatada por el fanatismo islámico, una ideología que excluye la duda, la libertad y, por ende, la vida misma, basándose en prejuicios y en la presunción de una verdad dogmática de fuentes religiosas.

Finalmente, cabe recordar que De Montaigne era católico, pero su identidad religiosa no se basaba en ninguna forma de fundamentalismo, dogmatismo o artificialidad de la fe. Su identidad religiosa también era... El libre pensamiento, que impulsó la libertadUna reflexión que, si queréis profundizar, podéis hacerlo a través de un precioso libro escrito por Tullio Gregory: Michel de Montaigne o della modernità (publicado por la Normale di Pisa).

LOS INGREDIENTES DE LA FELICIDAD:

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