Cómo cultivar kalmia

La planta puede alcanzar los cuatro metros de altura. Sus flores son muy vistosas y crecen en racimos. Y una advertencia: es venenosa.

kalmia

Kalmia

Kalmia es una planta arbustiva de hoja perenne, originaria de América del Norte, con una altura que varía entre 10 centímetros y 3-4 metros, dependiendo de la especie. El más utilizado en los jardines Kangustifolia, de la que existen numerosas variedades en la actualidad. Sus flores, agrupadas en racimos, son muy vistosas, con diez estambres dentro de la corola. Es una planta espontánea que crece con facilidad en bosques, gracias también a su buena tolerancia a las bajas temperaturas. Por esta misma razón, se utiliza a menudo en parques y jardines, donde crea un encantador espacio verde.

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EXPOSICIÓN Y CLIMA

A él le encanta el climas templados y es adaptable: le gusta la semisombra, pero en zonas con clima más bien frío también puede vivir expuesta a pleno sol.

CUIDADO DE LA TIERRA Y LA CULTURA

La kalmia prefiere suelos ácidos y turbosos y no tolera sustratos calcáreos. Al plantarla, conviene fertilizar el suelo con sustancias orgánicas. Al ser una planta acidófila, se adapta bien a otras plantas similares, como la azalea y camelia.

RIEGO

La kalmia debe regarse regularmente durante la temporada de crecimiento, sin dejar que el suelo se seque.

SIEMBRA Y FLORACIÓN

La propagación se realiza entre agosto y septiembre mediante acodo; el esqueje debe tomarse en agosto de los brotes laterales y enraizarse en un sustrato de turba y arena en un lugar protegido. La floración se produce entre mayo y junio. fiori Son pequeñas, planas y de color rosado o blanco.

CULTIVO EN MACETAS

El crecimiento lento de la Kalmia permite cultivarla fácilmente en maceta. Lo importante es que tenga al menos 40 centímetros de profundidad y diámetro. Asegúrese de que las raíces no sobresalgan de los charcos y tenga en cuenta que, por lo general, trasplante La kalmia se realiza cada tres años.

PROBLEMAS Y REMEDIOS

Puede ser atacado por hongos, insectos y clorosis, que deben tratarse con medicamentos específicos. La clorosis se debe a un suelo demasiado ácido: para corregir el sustrato, trátelo con quelatos de hierro. Sin embargo, tenga en cuenta que esta planta es venenosa, por lo que no se recomienda su uso si tiene perro o gato. Y recuerde, la kalmia también es tóxica para los humanos.

TRES FLORES PARA CULTIVAR EN EL JARDÍN:

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