El invierno, cuando se vuelve duro y las temperaturas bajan a niveles récord del año, implica algunos cambios en el estilo de vida, para no sufrir el frío y no arriesgarse al clásico dolencias estacionales. Desde la nutrición hasta la vestimenta, desde la actividad física hasta la temperatura del hogar: aquí están los consejos más útiles.
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Bebe mucha agua
No es cierto que solo necesitemos beber mucha agua en verano, cuando el calor nos hace sudar en exceso y necesitamos líquidos. El agua, y en abundancia —no necesariamente agua mineral, sino incluso agua del grifo—, también es importante en invierno: permite que el cuerpo mantenga una salud óptima y mantenga la fuerza de los anticuerpos que combaten la gripe.
Alimentación
En invierno, cuando hace frío, las sopas calientes son ideales para combatir las bajas temperaturas. Además, aunque no tengas la variedad de verano, deberías centrarte en el consumo de frutas y verduras: contienen vitaminas esenciales C y A, excelentes antioxidantes. El zumo de cítricos por la mañana, en particular, debería convertirse en una parte habitual de tu dieta. Al menos hasta mayo, cuando el zumo de naranja se puede sustituir por zumo de zanahoria, que puedes consumir durante todo el verano. En invierno, es importante no saltarse las comidas: el cuerpo necesita energía natural para producir calor.
aceite de hígado de bacalao
Las frutas y verduras se pueden combinar con las famosas Omega 3: Los puedes encontrar en comprimidos a base de aceite de hígado de bacalao, o mejor aún en aceite natural (siempre de hígado de bacalao) producido en Noruega.
Ropa
Hay tres recomendaciones para la ropa de invierno, cuando el frío llega a su punto máximo. Vestir en capasLa solución más cómoda, práctica y eficaz. En segundo lugar, protege bien tus extremidades con guantes y gorro. Y en cuanto al calzado, elige modelos cómodos y transpirables con suelas aislantes para evitar resbalones y pies fríos.
Actividad física
Aún mejor si se combina con nataciónUn estilo de vida activo y el ejercicio físico refuerzan tus defensas inmunitarias contra virus y bacterias. Y la gripe se combate incluso antes de aparecer. Si tienes la costumbre de caminar o correr al aire libre solo porque hace frío, no la abandones: simplemente abrígate bien y caliéntate bien antes.
Temperaturas en casa
Otro error es convertir tu casa en una sauna con temperaturas abrasadoras y radiadores a tope. Un ambiente bien humedecido hace que el aire caliente seque las mucosas, lo que favorece la irritación y las infecciones. Si los días son especialmente fríos, una buena idea para calentar no solo la cabeza, sino todo el cuerpo, podría ser usar un... gorro de lana.
Duerma bien
El sueño, la medicina natural más útil del hombre, se ve facilitado incluso en invierno por las bajas temperaturas y el deseo natural de "calentarse bajo las sábanas". No desperdicies sueño durante el invierno, no fuerces a tu cuerpo, sino déjate llevar: te ayudará a fortalecer tu sistema inmunitario y a afrontar mejor el frío.
Lavar las manos a fondo
Evite usar desinfectantes innecesarios y costosos, pero use agua y, con más moderación, jabón. Si se excede con los productos de higiene, corre el riesgo de dañar el equilibrio natural de la piel.
Cuándo vacunarse
Definitivamente mayores de 65 años. Para el resto de personas, la elección de la vacuna antigripal debe hacerse en consulta con su médico: quiénes Encuentra toda la información sobre cómo, dónde y cuándo vacunarse contra la gripe.
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