Formas sencillas y naturales de ser amable

Calma la agresión instintiva. Mantente abierto a escuchar y aceptar la diversidad. Cultiva amistades. Y no olvides el arma de la ligereza.

10 maneras de ser amable
No nacemos bondadosos, pero es muy fácil llegar a serlo y así lograr no desperdiciar una actitud que solo puede cambiar nuestras vidas para mejor. Siempre y en todas partes. Para cultivar la bondad, que Marco Aurelio, filósofo y emperador romano, llamó «la mayor alegría de la humanidad», primero debemos dominar ciertos instintos, incluso naturales y muy humanos, como la agresión y el miedo a los demás, y abrirnos a la escucha, a la diversidad (especialmente de opiniones) y a la alegría.

Cómo ser amable con los demás

Para lograr la bondad, cuanto antes empieces, antes obtendrás los resultados deseados. Aquí te explicamos cómo. diez etapas intermedias, todo para ser tocado, uno por uno.

  • Abierto con los demás

El primer acercamiento, incluso con un desconocido, debe inspirarse desde el primer momento en el lenguaje de la amabilidad. Saludar (recordar el nombre de la persona es una señal tangible de nuestra atención). agradecer (gracias es una palabra clave en el diccionario de la bondad) y sorridere (un gesto empático, que se traduce en una búsqueda de compartir estados de ánimo).

  • La diversidad es riqueza

El pensamiento unidireccional nunca ha beneficiado a los individuos, ni a las poblaciones, ni a la humanidad en su conjunto. La diversidad de opiniones y creencias religiosas, políticas y sociales debe aceptarse y considerarse un recurso, no un problema. Por no hablar, claro está, de las diferencias de raza, estatus económico y orientación sexual. La diversidad no nos impide tener opiniones contrarias y defenderlas, pero siempre con la mente abierta y la disposición a cambiar de opinión. Solo los necios no lo hacen y desperdician la riqueza de la diversidad.

  • Sin agresión

Podemos ser fuertes, incluso con dureza, si es necesario, sin cruzar la línea de la agresión. Las descortesías son un puro desperdicio, como el resentimiento: energías que se evaporan y nos ponen en un conflicto irreversible con los demás. Si debemos defendernos, hagámoslo con templanza. Modalesy la fuerza de las convicciones. Todas estas son formas que conducen a la bondad.

Vive con ligereza 1

¿Cómo llegar a ser una persona amable?

Para llegar a ser una persona amable, es necesario tener conductas basadas en el supuesto de vivir bien con los demás, también para evitar terminar en las arenas movedizas del soledad. De ahí algunas actitudes.

  • Escucha y paciencia

Plutarco dijo: No es casualidad que tengamos dos oídos y una boca. Debemos hablar menos y escuchar más. Siempre, incluso cuando se trata de palabras con las que no estamos de acuerdo. En cuanto a... pazienzaEs un método estratégico de gente amable. Saben tomarse el tiempo necesario para lograr sus objetivos.

  • Dar crédito a los demás

Sin hipocresía, con ligereza Y siempre con una sonrisa de satisfacción, una persona se vuelve amable cuando reconoce los méritos de los demás sin sentirse inferior. No escatimes en elogios, en este caso, y también estate dispuesto a escuchar lo que dice la persona a quien le estás dando crédito.

  • Comunicarse sin celos

No te enfrasques en tu conocimiento: compártelo libremente. No tengas envidia de tu conocimiento y siempre fomenta tu curiosidad: es un motor de vida que, entre otras cosas, te ayuda a mantener la mente fresca y ágil. Comunícate, comparte y comparte.

¿Quién es una persona amable?

Una persona amable es adorable y tiene un muy alto sentido cívicoSiente la responsabilidad de proteger y no desperdiciar la belleza que nos rodea, y actúa en consecuencia. Con total naturalidad.

  • Protegiendo el planeta

Este concepto parece demasiado amplio y abstracto. Al contrario, no se puede ser bondadoso sin cultivar este verdadero mandamiento de vida a diario, incluso con los gestos más sencillos. ¿Cómo se traduce en la práctica? No contamines, no tires basura, reduce los residuos. Y recuerda, siempre que sea posible, las tres R: Reciclar, Reutilizar y Reparar.

  • Respetar a los animales y las plantas

Otro aspecto fundamental, ligado a la sostenibilidad, es la amabilidad. Quienes son amables pueden demostrarla no solo con los demás, sino también en su trato con los animales, el cuidado de las plantas o el cultivo de un jardín. No hace falta ser un experto en jardinería para respetar la naturaleza. Del mismo modo que no hace falta ser un defensor de los derechos de los animales para evitar el maltrato animal.

Cómo mostrar amabilidad

Per mostrar amabilidad Gestos sencillos, cotidianos y automáticos pueden ser suficientes. En el autobús, una persona educada no olvida ceder el paso a una mujer o a una persona mayor. Lo mismo ocurre al cruzar una puerta.

  • Compartir la riqueza

Una persona bondadosa y adinerada nunca olvida compartir su riqueza y ponerla a disposición de los demás. Disfrutar del dinero en solitario, entre otras cosas, es muy triste y contraproducente. Al contrario, ver a los demás felices con lo que compartimos también nos hace felices a nosotros. La bondad siempre tiene un efecto contagioso.

  • Cultivar amistades

Quienes son amables por naturaleza saben bien cuánto vale una amistad y cuánto debe cultivarse. Con continuidad y humildadDedicando tiempo a los demás, sin apresurarnos siempre cuando tenemos la oportunidad de pasar tiempo con amigos. Escuchándolos. Y sin esperar nada a cambio.

Cómo aprender a ser amable

La amabilidad también se aprende a través de comportamientos básicos y cotidianos que, una vez que se convierten en parte de nuestro estilo de vida, se vuelven prácticamente automáticos.

  • Empecemos con la autoamabilidad. Ser amable contigo mismo es un buen comienzo para ser amable con los demás. Y también es un lenguaje, una postura, que, tras experimentar contigo mismo, se extiende también a los demás.
  • Usamos el arma de ligereza Cuando recibimos un desaire trivial, no por buenismo, sino por sentido de la realidad: puede pasar, y no tiene sentido dramatizarlo. Esto también es un gesto amable, muy útil para no dañar las relaciones humanas.
  • Miremos a los demás, levantemos la mirada, no vivamos cerrados en nuestra autoreferencialidad. narcisismoY busquemos siempre gestos y palabras amables hacia los demás, especialmente si están en dificultades.
  • Cada mañana miramos nuestra vida con el método del vaso medio lleno, pisamos el acelerador. sobre el optimismo de la voluntad y pongamos fin al pesimismo de la inteligencia.
  • Usamos generosamente, sin estreñimiento, palabras amables, como gracias, por favor, permiso, Disculpe.
  • Si podemos, intentemos ser útiles a los demás. Al final, no cuesta nada y todo volverá a nosotros.
  • Ofrecemos nuestra disponibilidad, sin esperar nada a cambio. La generosidad es un regalo gratuito, que no implica gratitud.
  • No perdamos demasiado tiempo compadeciéndonos de nosotros mismos, y seamos sinceros: los momentos dolorosos y difíciles son experiencias humanas comunes. Nadie tiene derecho exclusivo a ellos.

Palabras para ser amable

El vocabulario de la amabilidad tiene sus palabras clave. Esas que podemos usar con abundancia y siempre que las circunstancias lo requieran. ¿Cuáles son las más importantes? Primero, gracias, de nada y lo siento. No olvides la última: siempre nos cuesta pronunciarla. Luego están... Ven stai? e ¿Puedo ayudarle? Muestran atención y disponibilidad. Y, de nuevo: cuando pedimos algo, y queremos hacerlo con cortesía, no olvidemos empezar nuestra petición con una frase sencilla: «Por favor».

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